Carretillas seguras, una inversión rentable

La seguridad en las Carretillas elevadoras es una variable que está ganando cada vez más importancia entre los usuarios, y no debería ser para menos.

Es deber del empresario adoptar las medidas necesarias para que los equipos de manutención a disposición de sus usuarios sean los adecuados para la tarea que se va a realizar.

Por ello, un operario podría estar en peligro si:

  • Las horquillas tienen un espesor inferior al mínimo especificado por el fabricante,  tienen fisuras o deformaciones, o si el ángulo entre la pala y el brazo es superior a 93%, o si éstas llevan soldaduras.
  • El ajuste de las cadenas con el poste totalmente bajado no es el adecuado.
  • La cadena tiene placas fisuradas o agujeros ovalados, bulones gastados o signos de corrosión.
  • Las llantas o ruedas están en mal estado.
  • El cofre de la batería tiene signos de oxidación, o si ésta tiene pérdidas.
  • No funcionan las palancas, pulsadores o sistemas de frenado.
  • El avisador no es escuchado debidamente.
  • La luz destellante está fundida o presenta fallos en el encendido.

Los fabricantes de carretillas recomiendan, entre otros, los siguientes productos que velan por la seguridad: asiento con cinturón, faro destellante, luces de trabajo, alarma acústica de marcha atrás, asientos ergonómicos y cabina o estructura metálica.

Y todos coinciden en señalar que las operaciones de mantenimiento, reparación o transformación de los equipos de trabajo, así como las revisiones periódicas (obligatorias), deben ser realizadas por profesionales capacitados para ello.

Además, siempre se debe tener en cuenta los principios ergonómicos en cuanto a la posición de los trabajadores durante la utilización de la carretilla.

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